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Rodajes de pesadilla

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Publicado el viernes 2 de abril de 2010 a las 16:43 | por Gelen
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El rodaje de una película siempre entraña una gran dificultad, son tantos los detalles que tienen que estar preparados al milímetro, que cualquier pequeño error puede dar al traste con varios días de trabajo, incluso con el rodaje entero.

Todas las fases de la creación de una película tienen igual importancia, la preproducción, el montaje, la distribuición, pero es en el rodaje donde todo estalla, es tal el stress que se produce (nervios, tiempos de rodaje, repetición de tomas, egos encontrados) que más que el rodaje de una película, parece un polvorín, en un equilibrio inestable a punto de saltar por los aires.

Son muchas las películas que fueron casi más famosas por sus desastrosos rodajes, que por sus argumentos, aquí están algunas de las más famosas.



APOCALYPSE NOW

El clásico de Coppola de 1979 ha sido siempre uno de los grandes ejemplos del horror que puede vivir un equipo de rodaje cuando todo sale mal.

Para empezar, Martin Sheen filmaba sus diálogos drogado y borracho, la famosa escena en un hotel en la que baila frente a un espejo fue una de ellas, estaba tan alcoholizado, que el puñetazo que propinó al espejo no estaba en el guión y la sangre que aparece en la película es la suya propia. Para colmo de males, en mitad del rodaje sufrió un infarto, fue tan grave su estado, que incluso se le llegó a dar la extrema unción.

Marlon Brandon fue otro de los quebraderos de cabeza de Coppola. Tras cobrar un adelanto por realizar la película, se negó a viajar a Filipinas; después de unas arduas discusiones lograron convencerle, pero cuando llegó había engordado muchísimo y se había rapado la cabeza, Coppola tuvo que rodar entre sombras para que no se notase su asombroso cambio físico. Además de llegar varias veces borracho al set, no se había aprendido su texto, por lo que el rodaje se tuvo que retrasar 15 días, que fue lo que tardó en memorizar su escaso diálogo.

El ejercito filipino cedió sus helicopteros para el rodaje, pero en mitad de la grabación, tuvieron que abandonar el set, para atacar con fuego real a una facción disidente del presidente Ferdinand Marcos

La prensa, aburrida de la esperaba y de tantos retrasos comenzaba a titular la película como "Apocalypse... when?"

No es de extrañar que Francis Ford Coppola llegase a adelgazar en el rodaje 45 kilos y que se rumorease que guardaba un arma con la que suicidarse.



CON FALFAS Y A LO LOCO.

A veces la diferencia entre un rodaje corriente y un infierno recae sobre una sola persona, en este caso fue así, ya que Billy Wilder sufrió durante el transcurso de la grabación los interminables problemas que daba la rubia de oro del momento, Marilyn Monroe.

Marilyn llegaba tarde a los rodajes, era un hecho, cuando le citaban en el plató a las 9, llegaba a las 11 para desesperación de Wilder, que confesó que en esas eternas horas le dio tiempo a leerse Los miserables y Guerra y paz. Siempre se excusaba diciéndo que se perdía de camino a los estudios, sobre eso Wilder dijo: "¡Siete años viniendo al estudio y se pierde por el camino!. Al principio estaba enfadado porque pensé que no me decía la verdad. Luego fue peor cuando supe que me estaba diciendo la verdad."

Antológicos fueron los berrinches que Monroe tenía en plató, como el que estuvo a punto de costar la realización de la película. Marilyn exigía que en cada escena estuviese presente Paula Strassberg, su profesora de interpretación, al final de cada toma con voz infantil le preguntaba ¿Lo he hecho bien Paula? Wilder harto de esta situación al finalizar una secuencia, se giró hacia Paula y con cierto rintintín le dijo ¿Lo ha hecho bien Paula? El resultado fue que Strassberg jamás volvió a pisar el plató y a Marilyn casi echa el rodaje a perder con su ataque de nervios.

También el resto de miembros del equipo tuvo que lidiar con el "especial" carácter de la actriz. En una ocasión el modisto le fue a tomar medidas para el vestuario y al llegar a la zona de las caderas bromeando le dijo "Tony Curtis tiene un culo mejor que el suyo, Miss Monroe" ante tal agravio se arrancó los botones de la camisa, se la abrió y llena de ira le contestó "¡Pero seguro que no tiene unas tetas como éstas!"

Increíble fue el rodaje de la escena en la que Marilyn debía llamar a la puerta, preguntar si había alguien en la habitación, abrir un cajón y preguntar por la botella de Whisky, en ese orden concreto. Para la actriz fue un reto imposible, y se tuvo que repetir en 59 ocasiones, haciendo perder los nervios a Wilder y al resto del rodaje. No es extraño que dijesen de la rubia "era una mujer con el cuerpo de una diosa y el cerebro de un niño de cuatro años"

Otro de los problemas que sacudieron el rodaje de este clásico, fue el tema del maquillaje de Curtis y Lemmon. Era tanto el que debían usar para que pareciesen mujeres, que ante los focos aparecía un extraño color verde, por este motivo Wilder decidió que la película se rodase en blanco y negro, decisión que estuvo a punto de costarle a su actriz principal, ya que Marilyn se negaba a rodar en otro formato que no fuese Technicolor. Al final la promesa del equipo de que aparecería en pantalla guapísima relajó la vanidad de la actriz.

Cuando años después le preguntaban a Wilder si volvería a rodar con Marilyn Monroe decía: "Lo he discutido con mi médico, mi psiquiatra y mi contable, y todos me han dicho que soy demasiado viejo y soy demasiado rico para someterme de nuevo a una prueba semejante."



CLEOPATRA

La mastódontica película realizada por Mankiewicz en 1963 es otro claro ejemplo de que lo que se cuece dentro del set de rodaje, muchas veces acaba siendo más importante que la propia película.

Este rodaje ya comenzó gafado, para empezar se decidió rodar en Roma, pero la celebración de los Juegos Olímpicos del 60 lo impidió, por lo que finalmente se asentaron en Londres. Tras construir 3 hectáreas de decorados y desviar parte del Támesis para representar el Nilo, el rodaje dio comienzo el 30 de septiembre. Y entonces llegó el temido temporal inglés: lluvia, niebla y viento sin descanso, era imposible rodar en esas condiciones, así que se desmontó pieza a pieza toda la escenografía para trasladarla a la que había sido la primera opción: Roma.

Tras ser despedido el primer director de la película Rouben Mamoulian, Mankiewicz revisó el guión que había elaborado su antecesor y comprobó que había que empezar desde cero, porque los textos eran densos y aburridos; esto unido al fallecimiento en mitad del rodaje del productor ejecutivo a causa de un infarto, convirtió al estadounidense en director, productor y guionista de la obra.

Liz Taylor, fue ingresada en dos ocasiones durante el rodaje. La primera a causa de una meningitis que la dejó ingresada durante algo más de un mes, la segunda por una neumonía, el grave estado de la actriz obligó a realizarle una traqueotomía que supuso la pesadilla del equipo de maquillaje que no sabían como ocultar la enorme cicatriz.

El perfeccionismo de Mankiewicz, que rayaba la locura, provocó muchas desavenencias en el equipo. Rex Harrison se negó a repetir la escena de su despedida para ir al Senado, después de que, por la posición del pañuelo de Taylor, tuviesen que realizar 35 tomas. También obligó a repetir la presentación del primogénito de Julio Cesar en 50 ocasiones. El estado anímico del director durante toda la filmación fue desastroso: necesitaba una inyección cada mañana para mantenerse en pie, y otra por la noche para poder dormir.


Los continuos caprichos de Liz Taylor supusieron un encarecimiento, de los ya de por si, abultados presupuestos: Exigía que un avión trajese todos los días su comida desde EEUU, pedía cambios de vestuario apenas dos días antes de comenzar a rodar, e incluso obligó a la productora a despedir a Stephen Boyd (que interpretaría a Marco Antonio) por que no se llevaban bien.

La espectacular escena de la entrada de Cleopatra en la ciudad tuvo también muchos problemas. Tras ser rodada, el productor Wagner afirmababa que la luz del sol no estaba bien direccionada y que era necesario rodarla otra vez, a lo Mankiewicz se negó, amenazando incluso con dejar la película a medias. Finalmente cedió, y seis meses después en pleno verano volvieron a rodar la colosal escena (aunque en esa ocasión tuvieron que repetir la secuencia ya que aparecían unos extras comiéndose un helado)

La película que en principio iba a tener un presupuesto de 2 millones de dólares, costó finalmente 44 (sólo en agua mineral se gastaron 250.000 dolares semanales) Aunque la película fue un éxito de taquilla, sólo consiguieron recaudar la mitad de lo invertido 26 millones. La Fox estuvo a punto de quebrar, sólo el estreno de Sonrisas y lágrimas dos años más tarde, pudo mantenerla a flote.

Esta visto que la fabrica de los sueños, a veces también puede crear pesadillas...

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Comments (6)

Muy curioso.

Aiiiiis... Cuanta razón...

Después del fin de semana pasado, ya sé lo que es un intenso rodaje agonizante xDDDD

Eso sí, uno lo disfruta como un niño^^

Tendría que volver a ver Apocalypse Now para prestar atención a esos detalles. Muy buen post!

¡Gracias a todos, así da gusto escribir!

Chema, ¿tienes tu también anécdotas de rodaje? Mira que hago una segunda parte y las incluyo... =)

Muchas gracias elena!!!;)

¿Qué si tengo? Demasiados... Entre ellos, el que a las 00.00 de la noche suba la vecina de abajo a gritarnos de la forma menos apropiada y eso que hacía una hora que habíamos parado de rodar y estábamos cenando xDDDDD

Eso sí, buenas anécdotas y risas también hay un montón ;)

Enhorabuena por el post!

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